Ando por akellas calles q siempre suelo recurrir y x cuestiones de respirar nuevos aires suelo caminar x akellos arbustos, parkes y todo ambiante amplio q me pueda desplegar de estos terribles días q sofocan y me fustigan.
Solo ando pensando casi en nada y todo relativamente en mi mundo, hasta q repentinamente te topas con mis inconscientes perjudicando ya cosas apunto de construcción, me pregunto q haces acosando a mis pasos, me pregunto q te atrajo a mi caminar, q es lo q te detiene y no dejas q mi andar sea desmutable.
Ando pues inconmesurable tratando de idear algo hasta q imprescindiblemente interrumpes tan tremenda trankilidad sepulcral.
Estoy huyendo frenéticamente, pero tú sigues mis rastros como sabueso, hueles hasta mis sombras en estas tibias noches, la desesperación ronda entre mis cabellos, estoy desvaneciendo y confundiéndome en esta blanda noche, de la cual ramas te entregan a mis entrañas revueltas entre días y nebulosas, oye desvia tu caminar y déjame al olvido tratar de confabular la mejor venganza para mis adentros, mas el luchar se hace un tanto independiente, olvida mis recorridos temo mis angustias en las tuyas, kiero olvidar pasiones, pinturas, libros, poesías, incrustaciones de si y no, solo kiero abandonar este camino andando recto y perdiéndome en dirección a mi vía apia q es el morir de los transhumantes y de los artistas sin un tino, sin el pan de vida, sin la cicuta del vivir de las almas antagónicas.