luz divina de una proyección pasada,
tu camino largo defectible, encorvado y hueco,
apunto de tejer, y mal coser toda la maraña de inconsciencia,
bajo un Do mayor, bajo tu mirada perdiéndose en mi música silenciosa,
ardiendo en llanto clamoroso,
recordando cada abrazo estrujante enérgico en vida,
vida?, andando, sollozante, perdiéndote, y encontrándote envuelto en sábanas viejas,
escondido,al desnudo con los ánimus descompuestos.
Amante del antagonismo disoluto,
marcando e interponiéndose en la inconstancia,

mirame en el vacío infinito de estos días muertos,
quiero bailar al son de la serenata de la psicosis,
envolverme en los delirios de cuadros blancos flagelados,
gritando DANKA, agitando vivazmente las manos,
descomponiendome y volviendo a empezar en este ensueño negro.